domingo, agosto 27, 2006

Una reinterpretación de Ariel y Calibán


La simbología de Ariel y Calibán es recurrente en el pensamiento latinoamericano y ha sido reinterpretado de varias maneras siendo las más relevantes la de Rodó en el 1900 y la de Fernández Retamar en los años 70 del siglo pasado. En la reinterpretación que aquí planteo, el símbolo de Ariel encarna de manera irremisible al intelectual separado de las preocupaciones más ordinarias del pueblo, abocado al exhaustivo estudio de mapas conceptuales que en su olímpico enclaustramiento ha sobrevaluado erigiéndolos en el eminente territorio de lo real. Calibán, por su parte representará el deseo y el obrar emancipatorios de las grandes mayorías que incluyen en su seno a los que realizan el trabajo inmaterial en su carácter de proletarios. Estas mayorías -gestando un proceso revolucionario que decanta en conquistas antropológicas inamovibles- continúan ocupando nuevos espacios de actividad social y nuevas posibilidades de usufructo de los bienes culturales que, tanto las filosofías de la historia como las ontologías eurocéntricas negaban a los sectores populares mayoritarios considerados como “masa” moldeable, amorfa, conducible. En nuestro esquema Ariel y Calibán se hibridan, se mestizan, se interpenetran fraternamente. Desde sus diferencias sociales y culturales, desde la heterogeneidad de sus trabajos, confluyen, complementaria e interdependientemente, en la común tarea de crear un modo de convivencia más justo e inclusivo, basado en la producción de la riqueza común.

lunes, abril 17, 2006

¿Filosofía se dice de muchas maneras?

La filosofía latinoamericana ha estado siempre sospechada en su originalidad y autenticidad ontológica. Demasiada sangre exhibe su escritura; es decir, mucho deseo, mucho interés, mucha pasión confluyen en sus planteos. Política e ideología vertebran el núcleo de su ser. La preocupación por la realidad, por la transformación de la realidad parecen tornarla viscosa, anómala, oscura. El interés por la dimensión óntica, la obsesión por la libertad de los individuos frente a un orden injusto y socialmente defectivo parece exponerla a una debilidad teórica imperdonable.
La descalificación de la filosofía latinoamericana proviene de los cultores de la filosofía sin más, que reivindican para ella el logro de una asepsia teórica, de un despliegue de una mirada desinteresada, de la instalación en la verdad en sí. Razones extrateóricas –como la pura y simple fuerza de lo económico, lo militar- están detrás de los mapas de la verdad universal, pero ello se racionaliza o mistifica en la supuesta pureza epistemológica de sus aprehensiones conceptuales de la realidad.
En este sentido, parece imprescindible señalar la inconsistencia de la reivindicación de pureza teórica para los planteos de la filosofía universalista y la impureza ideológica del pensamiento latinoamericano. En ambos casos el orden material sobredetermina el orden del discurso: en un caso, desde la altura hiperuránea y en el otro desde la subterraneidad del reclamo abiertamente material. Pareciera que la resolución de la antinomia sólo puede ejercerse desde lo ético-político y no desde una supuesta evaluación epistemológica: el reclamo material de extender la justicia a todos, característico del saber comprometido que encarna la filosofía latinoamericana, parece más justificable que el encubrimiento ejercido por los cultores de una filosofía aséptica que finalmente acarrea beneficios a unos pocos profesionales de la filosofía académica.

sábado, abril 08, 2006

la filosofía en Latinoamérica

Muchas décadas de preguntas estériles acerca de la existencia/inexistencia de la filosofía en Latinoamérica han sido, por cierto, inconducentes para modificar el "estatuto profesional o gremial" de quienes cultivan un modo de pensar "filosofado" en el ámbito cultural latinoamericano. En rigor, los filósofos latinoamericanistas han abusado de su necesidad de ser tenidos en cuenta en la comunidad técnica de los expertos y finalmente han asomado al mundo de la filosofía seria de la mano de renovadas hermeneúticas de los filósofos clásicos universales. Y esto no deja de ser una desazón existencial. No porque soñemos el "pensar chauvinista indígena", sino porque atamos nuestra pregunta visceral al carro triunfal del pensamiento oficial y único.
Tal vez sea necesario renunciar a la pretensión de hacer en Latinoamérica "Filosofía Latinoaméricana", porque tal expresión puede ser una contradicción en sus propios términos. Tal vez la filosofía no es más que un discurso especial de ciertos iniciados en un saber universal. O dicho de otro modo: el nombre "filosofía" conviene exclusivamente a cierta reflexión teórica iniciada en Grecia y continuada por las sucesivas civilizaciones occidentales, dotada de un conjunto de términos teóricos irrebasables.
A veces uno siente, con otras tantas personas, la frustración para la legítima obstinación de reclamar el nombre de "Filosofía Latinomericana" para una reflexión política, sociológica cuyo referente es la vida, acciones y pensamientos de las grandes mayorias populares de esta parte del mundo. Frustración o desencantamiento que deviene del desconocimiento que de ese esfuerzo encontramos entre los mismos especialistas de la Filosofía Latinoamericana que han optado por un proceso ontologizador que presupone la inevitabilidad de mirarse en el espejo del ser pensado por los europeos.

martes, febrero 28, 2006

LATINOAMÉRICA Y LA INDIGENIDAD

Evo morales se erige como un referente provilegiado de la aborigenidad latinoamericana. Esta en su acccionar la posibilidad de actualizar el proyecto interrumpido de las etnias indígenas u originarias. Sus gestos parecen encaminarse a defender la autoctonía, entendida como la originalidad y el rechazo de la impostura. El traje propio de los americanos (sea cual fuere) es Otro respecto del traje europeo. Lejos de que estemos proponiendo la defensa de una suerte de "indigenismo chauvinista" sino de una modesta reivindicación de la particularidad, de la "diferencia". Por cierto que vestirse latinoamericanamente no es una solución para 500 años de sometimiento, pero es un gesto de adulta independencia, la enunciación simbólica y fáctica de la autoestima que la imágen que los europeos han cristalizadoy que nos conminaron a internalizar mediante las múltiples vías de domesticación que el poder vehicula.
Evo Morales, paradójico presidente de la nación moderna, encarna en sus gestos cotidianos una prometedora reapropiación de lo propio. Es hora de vigilia activa: acompañar con prácticas y teorizaciones este gesto de levantar el rostro aborigen, de pronunciar la voz propia sin verguenzas y sin inconducentes soberbias.

sábado, diciembre 10, 2005

Las transformaciones irreversibles.

Las transformaciones se vehiculan como liquidos, como sustancias inconscientes. Se producen nuevas figuras, nuevos cuerpos, nuevas subjetividades que no se han escogido, que no se han buscado deliberadamente: son fruto de aquellos derrames inconscientes. Y de golpe nos vemos disfrazados. Nos vemos en espejos que nos devuelven imágenes paradojales. Somos nosotros y somos otros de nosotros. Tenemos en nuestras manos los artefactos que las tecnologías han producidos y los usamos con una lógica impecable. Pero de pronto nos damos cuenta que no tenemos nada que decir, nada que agregar a lo existente. Porque nuestras palabras pertenecen a otro mundo, a otro transcurrir. Estamos recubiertos por el líquido y hasta podemos fulgurar como los ciudadanos ¿paradigmáticos?. Pero por dentro somos inconmensurablemente distintos. Porque somos la emergencia de otra historia. Una historia que es menester memorizar, poner a luz, transparentarla. Porque de lo contrario seguiremos recubiertos por los líquidos extraños que se nos vuelven familiares en su irreversibilidad.

sábado, junio 04, 2005

Latinoamerica y la postmodernidad

Procuraré en este espacio llevar a cabo una propuesta de un pensamiento latinoamericano que sea capaz de conjugar la originalidad y especificidad de lo propio de nuestro continente con los aspectos más creativos y ricos de lo que en sentido lato llamaré postmodernidad. Por cierto que apelaremos a un discurso matrizado en la filosofía y en las ciencias sociales que se desplegará por asuntos centrales concernientes a los asuntos sociales, políticos y culturales de esta región del mundo.
Incluiremos poco a poco algunos modestos artículos que tienen el mérito de pensar lo propiamente americano sin desdeñar los aportes de la cultura globalizada.